quinta-feira, 21 de dezembro de 2017

Ellos no son propiedad, pero cómo probar?

Marcelino y Cecilia en el Santuario de Grandes Simios en Brasil (GAP)

Por Jaqueline B. Ramos * 

Viendo recientemente una serie de televisión sobre abogados, me sorprendí con la historia de un caso sobre la disputa por la custodia de un chimpancé. Sin entrar en el mérito de la historia, uno de los abogados que estaba defendiendo el simio en un desahogo dijo algo que resume todo: yo sé que él no es una propiedad, pero no hay ley para probar eso! 

Hay que ser muy insensible para no concordar que los animales non humanos no son cosas o objetos. Ellos son seres vivos con habilidad cognitiva, que sienten dolor, miedo, hambre etc. Por esto, tratar a un chimpancé, un elefante o un perro como un objeto no tiene sentido. Sin embargo, actualmente en el Derecho de los Hombres todos los otros animales aun son considerados como cosas, no seres con derechos. De esto viene la inquietud del mundo jurídico que el guionista de la serie televisa ha percebido y la resumió en el diálogo del personaje. 

Por suerte hay abogados muy atentos y luchando para cambiar nuestra relación ultrapasada de dominación y explotación de los animales no humanos. Y de hecho conseguir cambios en las leyes y empezar a hacer las paces con nuestros dilemas éticos y morales. Esto será necesario para que avancen los trabajos del Derecho de los Animales en todo o mundo. 

En abril de 2017, un caso en America Latina se destacó internacionalmente: la chimpancé Cecília, que vivió más de 10 años en una jaula de cemento muy pequeña en un zoológico en Argentina, fue finalmente trasladada para un santuario de grandes simios en Brasil por medio de un Habeas Corpus. Ha sido la primera vez en el mundo que un animal no humano ha disfrutado de verdad del derecho de libertad permitido por un instrumento jurídico exclusivo de los hombres. 

El proceso fue coordinado por AFADA, una asociación de abogados que trabaja con los derechos de los animales en Argentina, y esta es una de las acciones judiciales de ellos. 

En Diciembre de 2014 , la orangutana Sandra, que vive en el zoológico de Buenos Aires, fue considerada como una persona no humana después que una juez de esa ciudad analisó su pedido de libertad. Su traslado al santuario aún no ha sido posible, a pesar de haber sido autorizado. El dia 28 de Noviembre, AFADA también presentó un pedido colectivo de un Habeas Corpus en nombre de los chimpancés Martin, Sasha y Kangoo, que también viven en el zoológico de la capital argentina. 

Con relación a esa situación, Pablo Buompadre, presidente de AFADA, le explicó a la prensa: “Después de varios intentos de consenso con las autoridades para lograr el traslado de los ejemplares, que se encuentran en estado de precariedad, decidimos recurrir una vez más a la Justicia”. Y afirmó que ya "hay antecedentes en jurisprudencia nacional e internacional”. 

Osos y elefantes 

Cuando se defienden pedidos de Habeas Corpus para grandes simios hay ventajas en los argumentos, porque ellos son muy cercanos a los humanos (al final, también somos grandes simios) y porque su avanzada capacidad de autonomia e inteligencia ya es conocimiento científico. Portanto los antecedentes y jurisprudencia citados por Buompadre pueden, deben y son facilmente aplicados a las otras especies. 

En Julio de 2017, también en América Latina, en Colombia, la Suprema Corte de Justicia aceptó el pedido de Habeas Corpus para el oso Chucho y determinó que él sea trasladado del zoológico de Barranquilla para un local donde pueda vivir en condiciones adecuadas. En la decisión, la Corte escribió: “los animales son seres sintientes, no cosas. Por esto deben tener derechos de acuerdo con la ley.” 

En Estados Unidos, hay una organización de referencia llamada NhRP (Non Human Rights Project), fundada y presidida por el abogado Steven Wise. Esta organización ha comenzado el trabajo de retirar el rótulo de "cosificación" de los animales en la ley con chimpancés. El equipo de Wise aún no ha tenido suceso en la Justicia norteamericana, que siempre niega el reconocimiento del derecho a la libertad, pero su trabajo esta lejos de terminar. 

En Noviembre, la ONG presentó un recurso en la Suprema Corte del Estado de New York, que es la más alta instancia de la Justicia. Este recurso se refiere al pedido de Habeas Corpus de los chimpancés Tommy y Kiko, mantenidos en cautiverio de manera inadecuada. “Deseamos que les llegue su dia en la Justicia de New York. Tenemos confianza que les será reconocido su derecho a la libertad”, dijo Wise cuando el NhRP promovió la nueva apelación. 

La ONG se propuso un nuevo desafio: en Noviembre envió el primer pedido (del mundo) de Habeas Corpus en nombre de tres elefantes a la Corte Superior del estado de Connecticut. Las elefantas Beulah, Karen y Minnie son mantenidas en cautiverio en el zoológico de Commerford. Ellas fueran capturadas en su ambiente natural y utilizadas en circos por muchos años. 

NhRP le está pidiendo al tribunal que liberte a las elefantas para que vivan en el santuario de PAWS (Performing Animal Welfare Society), donde su derecho a libertad corporal será respetado. Wise explica: “No estamos afirmando que el zoológico está violando los estatutos de bienestar animal. Lo que está sucediendo es la privación de la libertad de ellas. Vemos eso como una cruel violación de sus derechos fundamentales como elefantes." 

Todo parece indicar que felizmente es una cuestión de tiempo para que los abogados tengan en sus manos la ley que necesitan para probar que los animales no humanos son seres con derechos, y no propiedades u objetos. 


* Periodista ambiental (Ambiente-se Comunicação Socioambiental) y Gerente de Comunicación del Proyecto GAP Internacional

quinta-feira, 7 de dezembro de 2017

They are not properties, but how to prove it?

Marcelino and Cecília at Great Apes Sanctuary of Sorocaba/Brazil - GAP Project International

By Jaqueline B. Ramos *

Watching a TV show about lawyers recently, I was surprised when it dropped a case involving the dispute over the custody of a chimpanzee. Veracities of the story aside, one of the advocates involved in the defense of the animal makes an outburst that sums it all up: I know he's not a property, but I have no law to prove it!

It takes a lot of insensitivity to disagree with the fact that nonhuman animals are not things or objects. They are living beings with cognitive abilities, who feel pain, fear, hunger, thirst, etc. Therefore, treating a chimpanzee, an elephant or a dog as a mere thing or object is at least meaningless. But in the Justice of Men today, all other animals are still considered to be things, not living beings, and lack the capacity of possess any legal rights. Hence comes the restlessness of the legal world that the screenwriter sensibly captured and summed up in the speech of the character.

Fortunately there are very attentive advocates struggling to reverse this outdated view of our domineering and exploratory relationship with non-human animals. They aim to change the Law, so we can begin to make peace with our ethical and moral dilemmas, and build the necessary foundation for the various efforts around the world for Animal Rights to take off.

In April 2017, a case in Latin America was highlighted internationally: chimpanzee Cecília, who lived for more than 10 years in a tiny zoo cage in Argentina, was finally transferred to a great apes sanctuary in Brazil thanks to the concession of a Habeas Corpus. It was the first time in the world that a non-human animal actually enjoyed the right to freedom due to a legal instrument previously exclusive to humans.

The lawsuit was conducted by Afada, an association of lawyers that works for animal rights in Argentina, and is just one among other actions. In December 2014, orangutan Sandra, who lives in Buenos Aires zoo, was considered by a local judge, after a deep examination of the request for her freedom, as a non-human person (her transfer to a sanctuary has not yet been made possible, although it is already authorized) and, last November, a collective request of Habeas Corpus was presented on behalf of the chimpanzees Martín, Sasha and Kangoo, who live at the same zoo.

"After several attempts at consensus with authorities for the transfer of the chimpanzees, who are in a precarious state over there, we decided to appeal once more to Justice. There are national and international precedents and jurisprudence”, affirmed Pablo Buompadre, president of Afada, to the Argentine press.

Bears and elephants

Defending Habeas Corpus claims for great apes may have its advantages in argumentation, due to their proximity to humans - after all, we are also one out of five great apes species - and their already proven autonomy and intelligence. But the antecedents and jurisprudence commented on by Buompadre can, should and are comfortably applied to other species.

In July 2017, also in Latin America, Colombia, the Supreme Court of the country accepted the request of Habeas Corpus on behalf of the bear Chucho, and ordered that he should be transferred from the zoo of Barranquilla to a place where he lives in adequate conditions. In the decision, the Colombian court quoted: "animals are sentient beings and not things, and therefore must be endowed with rights in the eyes of the law."

In the United States, the NGO Non-Human Rights Project, founded and chaired by attorney Steven Wise, is a reference entity, and began the work to prove that animals are not things, but persons under the Law, with chimpanzees - in this case, apes who were used in laboratories. Wise's team has not yet succeeded in US justice, which always ends up denying recognition for the right to freedom, but the work is far from over.

In November, the group filed a motion with the New York Supreme Court for permission to appeal to New York’s highest court, the Court of Appeals, on behalf of Tommy and Kiko, who are still kept under inhumane conditions in captivity (the first one on a used trailer lot and the second on a private home)."We look forward to Tommy and Kiko having their day in court before New York’s highest court. And we remain eager to have their right to bodily liberty recognized by the Courts and respected and hope they will soon go to a sanctuary where they will be able to live their lives in freedom”, Wise declared.

One more step forward, also in November, NhRP filed an application for Habeas Corpus in Connecticut Superior Court on behalf of three elephants - the first n=in the world - held in captivity at the Commerford Zoo: Beulah, Karen and Minnie. All three were captured in the wild and used for many years in circuses.

The NhRP asks the court to release the elephants into the sanctuary of the Performing Animal Welfare Society, where their right to bodily freedom will be respected. Wise explains: "We do not claim the Commerford Zoo is violating any animal welfare statutes. What they are doing is depriving Beulah, Karen, and Minnie of their freedom, which we see as an inherently cruel violation of their most fundamental right as elephants.”

Fortunately, it seems to be just a matter of time for lawyers to have the Law they need to prove that non-human animals are living beings who deserve to be proper legally treated, not mere properties or objects.


* Environmental journalist (Ambiente-se Comunicação Socioambiental) and Communications Manager for GAP Project International

Eles não são propriedade, mas como provar isso?

Marcelino e Cecília (Santuário de Grandes Primatas de Sorocaba/Projeto GAP Internacional)

Por Jaqueline B. Ramos *

Assistindo uma série de TV sobre advogados recentemente, me surpreendi com a encenação de um caso envolvendo a disputa pela guarda de um chimpanzé. Veracidades da história a parte, um dos advogados envolvidos na defesa do animal faz um desabafo que resume tudo: sei que ele não é uma propriedade, mas não tenho Lei para provar isso!

É necessária muita insensibilidade para não concordar com o fato de que animais não humanos não são coisas ou objetos. São seres vivos com habilidades cognitivas, que sentem dor, medo, fome, sede etc. Portanto, tratar um chimpanzé, um elefante ou um cachorro como se trata um objeto qualquer é, no mínimo, sem sentido. Mas no Direito dos Homens hoje, todos os outros animais ainda são considerados coisas, e não seres de direitos. Daí vem a inquietação do mundo jurídico que o roteirista da série de TV sensivelmente captou e resumiu na fala do personagem.

Felizmente existem advogados muito atentos e lutando para reverter essa visão ultrapassada da nossa relação dominadora e exploratória com os animais não humanos. E, de fato, mudar a Lei e começar a fazer as pazes com nossos dilemas éticos e morais,  além de construir a base necessária para os diversos trabalhos mundo afora de Direitos dos Animais decolarem.

Em abril de 2017, um caso na América Latina foi destaque internacional: a chimpanzé Cecília, que viveu por mais de 10 anos numa jaula de cimento minúscula em um zoológico na Argentina, foi finalmente transferida para um santuário de grandes primatas no Brasil graças a concessão de um Habeas Corpus. Foi a primeira vez no mundo que um animal não humano usufruiu de fato do direito à liberdade graças a um instrumento jurídico até então exclusivo de humanos.

O processo foi conduzido pela Afada, uma associação de advogados que trabalha com direitos dos animais na Argentina, e é apenas uma entre outras ações. A orangotango Sandra, que vive no zoológico de Buenos Aires, foi considerada por uma juíza local, após análise de pedido de liberdade, como pessoa não humana em dezembro de 2014 (sua transferência para um santuário ainda não foi viabilizada, embora já esteja autorizada) e no último dia 28 de novembro foi apresentado um pedido coletivo de Habeas Corpus em nome dos chimpanzés Martín, Sasha e Kangoo, que também estão no zoológico portenho.

“Depois de várias tentativas de consenso com autoridades para a transferência dos chimpanzés, que se encontram em estado precário, decidimos recorrer mais uma vez à Justiça. Há antecedentes e jurisprudência nacional e internacional”, explicou Pablo Buompadre, presidente da Afada, à imprensa argentina.

Ursos e elefantes

Defender pedidos de Habeas Corpus para grandes primatas pode ter suas vantagens de argumentação, devido à proximidade dos mesmos com os humanos - afinal, também somos grandes primatas - e suas já provadas autonomia e inteligência. Mas os antecedentes e jurisprudência comentados por Buompadre podem, devem e são facilmente aplicados a outras espécies. 

Em julho de 2017, também na América Latina, na Colômbia, a Suprema Corte do país aceitou o pedido de Habeas Corpus em nome do urso Chucho, e determinou que ele seja transferido do zoológico de Barranquilla para um local onde viva em condições adequadas. Na decisão, a Corte colombiana citou :”os animais são seres sencientes e não coisas, e por isso devem ser dotados de direitos aos olhos da lei.”

Nos Estados Unidos, a ONG NhRP - em inglês, Non Human Rights Project, fundada e presidida pelo advogado Steven Wise, é uma entidade de referência, e iniciou o trabalho de “descoisificação" dos animais perante a Lei com chimpanzés - neste caso, primatas que eram usados em laboratórios. O equipe de Wise ainda não obteve sucesso na Justiça norte-americana, que sempre acaba negando o reconhecimento pelo direito à liberdade, mas o trabalho esta longe de terminar.

Em novembro, o grupo impetrou um pedido de recurso na Suprema Corte do Estado de Nova Iorque para o processo ser analisado na instância mais alta da Justiça. Trata-se da ação de Habeas Corpus em nome dos chimpanzés Tommy e Kiko, mantidos em cativeiro em condições desumanas (o primeiro em um trailer e o segundo em uma residência). “Queremos que Tommy e Kiko tenham seu dia na Justiça de Nova Iorque. Permanecemos confiantes que eles terão o seu direito à liberdade reconhecido”, disse Wise quando o NhRP divulgou a nova apelação.

Mais um passo a frente, a entidade deu entrada, também em novembro, em um pedido de Habeas Corpus na Corte Superior do estado de Connecticut em nome de três elefantes - o primeiro do mundo - mantidos em cativeiro no zoológico de Commerford: Beulah, Karen e Minnie. As três foram foram capturadas na natureza e usadas por muitos anos em circos.

O NhRP pede ao tribunal que libere os elefantes para o santuário da Sociedade de Bem Estar dos Animais de Performance (Performing Animal Welfare Society, em inglês), onde seu direito à liberdade corporal será respeitado. Wise explica: "Não afirmamos que o zoológico está violando estatutos de bem estar animal. O que eles estão fazendo é privar Beulah, Karen e Minnie de sua liberdade, que vemos como uma violação intrinsecamente cruel do seu direito mais fundamental como elefantes.”

Ao que tudo indica, felizmente é uma questão de tempo para os advogados terem a mão a Lei que precisam para provar que animais não humanos são seres de direito, e não meras propriedades ou objetos.


* Jornalista ambiental (Ambiente-se Comunicação Socioambiental) e Gerente de Comunicação do Projeto GAP Internacional

quarta-feira, 14 de junho de 2017

We need to talk about spending time with our families in zoos...

Tiger at Higashiyama Zoo, Nagoya, Japan (January, 2017)


By Jaqueline B. Ramos*

The force of events brings me back to this subject: why, in 2017, do we still take our families to spend a good time in zoos? I was struck by the news of the death of a keeper (one more) by one of the tigers she used to take care of at Hamerton Zoo Park in Cambridgeshire, England.

Among the similar cases reported in recent years are the deaths of a keeper in May 2013 in England; of a man after an escape of several animals at a zoo in Georgia, United States, in June 2015; of a 20-year experienced keeper at a zoo in New Zealand in September of the same year; of a keeper at a zoo in Florida, United States, in April 2016; another keeper in a Spanish zoo in July of the same year; and in the same month, a dead woman and one seriously injured in an attack at the Beijing Badaling Wildlife World, in China.

In some cases the "assassin tigers" were eventually slaughtered, and in others they were spared. All the zoo keepers were experienced professionals who had known, enjoyed and cared for the animals for years. But even that was not enough to stop the attack. The reason is that, in fact, the equation for keeping big cats (and wild animals in general) in captivity does not match.

The challenge of captivity is already enormous, with ethical dilemmas and incidents, in places known as sanctuaries, where the focus is on the welfare and conservation of species. In zoos, where one of the main objectives is to provide visitors with the experience of seeing a wild animal closely – as if this is possible - the challenges, and consequently the risks, become way too higher.

Michael Nichols, a photographer and editor of National Geographic magazine, produced, in 1996, a documentary on captive tigers in the United States, and his conclusion is still valid and very insightful even after 21 years. "There is just no way a predator can live that close to humans." 


Getting back to the initial question of my brief reflection, I highlight a comment from my seven-year-old daughter when she saw a tiger in a zoo on a "family ride" recently. "My God, why do they imprison such a creature?!" Surely it is time we pay more attention to this kind of pre-concept free impression, analyze facts and data, and review the way we relate with tigers, bears, chimpanzees, dolphins and all wild animals whom we pretend to keep well in captivity to provide us with good “Sunday afternoon walks”.

* Environmental journalist/Communications Manager of GAP Project International

Precisamos conversar sobre passeios em zoológicos...

Tigre no Higashiyama Zoo, Nagoya, Japão (janeiro 2017)


Por Jaqueline B. Ramos*

A força dos acontecimentos me faz voltar para este assunto: por que, em 2017, ainda levamos nossas famílias para passear em zoológicos? Me chamou a atenção a notícia da tratadora morta (mais uma) por um dos tigres que cuidava no Hamerton Zoo Park, em Cambridgeshire, na Inglaterra.

Entre os casos similares registrados nos últimos anos estão as mortes de uma tratadora em maio de 2013 na Inglaterra; de um homem depois de uma fuga de vários animais em um zoológico na Georgia, Estados Unidos, em junho de 2015; de um tratador com 20 anos de experiência em um zoológico na Nova Zelândia em setembro do mesmo ano; de uma tratadora em um zoológico na Flórida, Estados Unidos, em abril de 2016; de uma tratadora em um zoológico espanhol em julho do mesmo ano; e, no mesmo mês, uma mulher morta e outra gravemente ferida em um ataque no Beijing Badaling Wildlife World, na China.

Em alguns casos os “tigres assassinos” acabaram sendo abatidos, e em outros foram poupados.  Os tratadores vítimas eram profissionais experientes, que conheciam, gostavam e cuidavam dos animais há anos. Mas nem isso foi suficiente para impedir o ataque. Por que, na verdade, a conta de manter grandes felinos (e animais selvagens em geral) em cativeiro não fecha.

O desafio do cativeiro já é enorme, com direito a dilemas éticos e incidentes, em locais conhecidos como santuários, nos quais o foco é o bem-estar e a conservação das espécies. Em zoológicos, nos quais um dos objetivos principais é atender os visitantes, proporcionar para o público em geral a experiência de ver um animal selvagem de perto – se é que isso é possível -,  espera-se que os desafios, e, consequentemente, os riscos, sejam muito maiores.

Michael Nichols, fotógrafo e editor da revista National Geographic, produziu em 1996 um documentário sobretigres em cativeiro nos Estados Unidos e sua conclusão ainda é válida e muito perspicaz, mesmo passados 21 anos. “Simplesmente não tem como um predador viver tão perto de seres humanos”. 


Voltando a pergunta inicial da minha breve reflexão, destaco um comentário da minha filha de sete anos quando viu um tigre em um zoológico em um “passeio” recentemente. “Meu Deus, como prendem uma coisa dessas, gente?!” Está mais do que na hora de atentar para esse tipo de impressão mais pura e livre de preconceitos, analisar fatos e dados e rever nossa relação com tigres, ursos, chimpanzés, golfinhos e todos os animais selvagens que temos a pretensão de manter bem em cativeiro para nos proporcionar bons passeios.

*jornalista ambiental/Gerente de Comunicação do Projeto GAP Internacional

terça-feira, 25 de abril de 2017

Os primeiros 20 dias de Cecília






Por Jaqueline B. Ramos*


A chimpanzé Cecília, de 20 anos, chegou no dia 5 de abril ao Santuário de Grandes Primatas de Sorocaba, São Paulo, afiliado ao Projeto GAP, depois de dois dias de uma viagem que começou em Mendoza, na Argentina, onde vivia sozinha em uma jaula de cimento no zoológico da cidade e exposta ao público.

A história de Cecília seria mais uma de um grande primata resgatado de situação de maus tratos e levado para um santuário para viver com seus iguais, não fosse o marco que sua transferência representa: ela foi a primeira chimpanzé do mundo a ser libertada de uma situação inadequada de cativeiro pelo recurso legal do Habeas Corpus, um instrumento até então usado apenas para pessoas humanas. Cecília é a primeira pessoa não humana a ter a chance de usufruir o direito de liberdade em um santuário. E esta conquista foi comemorada mundialmente.

Pablo Buompadre, presidente da “Associação dos Advogados e Profissionais pelos direitos dos animais (AFADA), organização da Argentina que conduziu o processo do Habeas Corpus, diz que o caso de Cecília colocou abaixo o muro que existia entre as leis dos humanos e não-humanos, que definia animais como não detentores de direitos.

“A Juíza Alejandra Mauricio demonstrou com esta decisão valente e corajosa que a interpretação da lei é dinâmica, não estática, que deve se adaptar às mudanças sociais do desenvolvimento histórico, uma vez que não é uma questão de dar direitos dos animais possuídos por seres humanos, mas de aceitar e entender, de uma vez por todas, que eles são seres sencientes vivos, que são sujeitos de direitos”, aponta Pablo, que irá ao santuário brasileiro no próximo dia 29 para ver Cecília em sua nova casa.

Hoje, 20 dias após sua chegada ao santuário, Cecília felizmente está muito bem. Aos poucos vai se adaptando a nova vida, que significa pisar na grama, ter espaço para correr, ter a oportunidade de conviver com outros chimpanzés e não ser obrigada a ficar exposta como um objeto de visitação e entretenimento.


“A equipe do santuário tem que ter muita atenção e paciência, porque ela viveu toda a sua vida numa gaiola de concreto, a poucos metros do público e a realidade que ela vivenciou é muito limitada. Ela tem medo do barulho de motores e tratores, por exemplo, e tem medo de ser levada de volta para o seu velho cativeiro”, explica Dr. Pedro Ynterian, secretário geral do Projeto GAP Internacional e proprietário do Santuário de Sorocaba. “Agora, nos primeiros dias, nós queremos que ela conheça e passe a confiar nos humanos do santuário – as veterinárias e tratadores – e também estamos enriquecendo sua alimentação com mais itens proteicos.”


* Jornalista ambiental / Gerente de Comunicação do Projeto GAP Internacional

The first 20 days of Cecilia






By Jaqueline B. Ramos *

The 20-year-old chimpanzee Cecília arrived on April 5 at the Great Apes Sanctuary of Sorocaba, affiliated to GAP Project, after two days of a journey that began in Mendoza, Argentina, where she had been living alone in a cement cage in the city's zoo and exposed to the public.

Cecilia's story would have been one more of a great primate rescued from ill-treatment and taken to a sanctuary to live with her peers if it was not for the landmark that her transference represents: she was the first chimpanzee in the world to be released from a situation of inadequate captivity by the legal remedy of the Habeas Corpus, an instrument generally used only for human persons. Cecilia is the first nonhuman person to have a chance to fully enjoy the right of freedom in a sanctuary. And this achievement was celebrated worldwide.

Pablo Buompadre, president of the Association of Lawyers and Professionals for Animal Rights (AFADA), the organization in Argentina that conducted the Habeas Corpus case, says that Cecilia's case put down the wall that existed between the laws of humans and non- human rights, which defined that animals as having no rights.

"Judge Alejandra Mauricio demonstrated with this courageous decision that the interpretation of the law is dynamic, not static, that it must adapt to the social changes of historical development, since it is not a question of giving rights of animals possessed by human beings , but to accept and understand, once and for all, that they are sentient living beings, who are subjects of rights, "says Pablo, who will go to the Brazilian sanctuary on the 29th to see Cecilia in her new home.

Today, 20 days after her arrival at the sanctuary, Cecilia is fortunately doing very well. Gradually adapting to new life, which means stepping on the grass, having space to run, having the opportunity to live with other chimpanzees and not be forced to be exposed as an object of visitation and entertainment.


"The sanctuary team must have a lot of attention and patience because Cecilia has lived all her life in a concrete cage, a few meters from the public and the reality that she has experienced is very limited. She is afraid of the noise of engines and tractors, for example, and is afraid to be taken back to her old captivity, "explains Dr. Pedro Ynterian, general secretary of GAP Project International and owner of the Sanctuary of Sorocaba. "Now, in the early days, we want her to get to know and trust the sanctuary humans - veterinarians and caretakers - and we are also enriching her food with more protein items."

* Environmental journalist/Communications Manager of GAP Project International